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Transporte

Una tragedia inasumible para la alta velocidad en España

Adamuz y Urda golpean a un sistema ferroviario que un día fue motivo de orgullo

La alta velocidad española ha visto deteriorada su imagen en menos de diez meses, con decenas de personas fallecidas en dos trágicos accidentes en el corredor Madrid-Andalucía. La inseguridad se suma a la caída de la puntualidad que el servicio ha experimentado en los últimos años.

El accidente de Adamuz (Córdoba) ya puso en cuestión la liberalización de la alta velocidad en España. El aumento del número de pasajeros, que ha pasado de unos 20 millones en 2019 a cerca de 40 millones en 2025, y la multiplicación de circulaciones de los tres operadores que compiten en la red —Renfe, Ouigo e Iryo— han incrementado la presión sobre los 4.000 kilómetros de infraestructura de alta velocidad española.

Inversión insuficiente en mantenimiento

Expertos y sindicatos denuncian que el esfuerzo inversor del Estado se ha dirigido históricamente a ampliar las líneas de alta velocidad, mientras se descuidaban la conservación y la renovación adecuadas de una red sometida a una presión creciente del tráfico.

España destina al mantenimiento el 16% de la inversión total que realiza en la red de alta velocidad. En países como Alemania o Francia, este porcentaje es más del doble: alcanza el 39% y el 34%, respectivamente.

Caída de la puntualidad

Los trenes de alta velocidad han dejado de ser puntuales. La puntualidad ha pasado de superar el 90% en 2019 a situarse en poco más del 53% en 2026. Según estas cifras, prácticamente la mitad de los trenes llega tarde. Además, la política de indemnizaciones por retraso cambió en 2024: el umbral para devolver el importe del billete pasó de los 30 a los 90 minutos de demora. En 2026, solo uno de cada tres convoyes llega a la hora prevista.

Al cierre de esta información, el balance de víctimas mortales del accidente ocurrido el 28 de octubre en Urda (Toledo) asciende a 69 personas, mientras continúan desaparecidas decenas de personas. En el accidente registrado en enero en Córdoba fallecieron 46 personas.

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