Una inversión de 100 millones para crear un nuevo polo turístico en la Costa Daurada
Calafell prevé un hotel de cinco estrellas con 450 habitaciones y un Palacio de Congresos para reforzar el turismo durante todo el año

Calafell prepara una de las inversiones turísticas de mayor dimensión de los últimos años en la Costa Daurada. El proyecto para construir un hotel de cinco estrellas con 450 habitaciones y un Palacio de Congresos en los terrenos de la antigua discoteca Louie Vega contempla ahora una inversión cercana a los 100 millones de euros y la creación de más de 300 puestos de trabajo directos. El Ayuntamiento ya ha iniciado los trámites urbanísticos necesarios para hacer posible la actuación.
Más allá del incremento de plazas hoteleras, el proyecto puede suponer un cambio en el posicionamiento turístico de Calafell. La combinación de un establecimiento de alta gama y un equipamiento congresual busca captar visitantes durante los doce meses del año, especialmente en los periodos de menor actividad turística. El segmento MICE —reuniones, incentivos, congresos y eventos— permitiría generar demanda en otoño, invierno y primavera, precisamente cuando los destinos de costa afrontan el reto de la desestacionalización.
La propuesta representa, además, una evolución significativa respecto al proyecto anunciado inicialmente en 2025, cuando se hablaba de 400 habitaciones y una inversión superior a los 50 millones de euros. El futuro complejo prevé también restaurante en la azotea, spa, gimnasio, piscinas y jardines, mientras que la antigua Louie Vega, un edificio protegido obra del arquitecto Alfred Arribas, se conservará y se integrará en la operación. El proyecto incluye igualmente un centro de interpretación del mundo ibérico de unos 800 metros cuadrados, vinculado al yacimiento de la Ciudadela Ibérica.
El impacto potencial no se limita a la actividad del hotel. Calafell quiere que los nuevos flujos de visitantes lleguen también a los restaurantes, comercios y empresas de servicios del municipio, convirtiendo la nueva infraestructura en un motor para el conjunto de la economía local. El proyecto se enmarca, de hecho, en una operación urbanística más amplia para crear una nueva centralidad entre Calafell y Segur, con viviendas, actividad comercial y unos 40.000 metros cuadrados de zonas verdes públicas y jardines privados.
La nueva infraestructura también reforzaría una actividad congresual que Calafell ya acoge actualmente con eventos culturales, deportivos y profesionales, pero que tiene margen para crecer. El objetivo es pasar de tener una actividad turística concentrada principalmente en temporada alta a generar más pernoctaciones y actividad económica durante todo el año. La inversión de 100 millones sitúa así a Calafell ante una oportunidad de transformación de su oferta, con el reto de que el impacto de la nueva capacidad hotelera se distribuya por el conjunto del destino.



