superior

Mercados

Ámsterdam acepta perder dinero para salvar a la ciudad de la masificación turística

La alcaldesa Femke Halsema defiende limitar los visitantes aunque ello reduzca clientes para hoteles, bares y restaurantes

Ámsterdam está dispuesta a asumir pérdidas económicas para reducir la presión turística sobre la ciudad. La alcaldesa, Femke Halsema, ha defendido públicamente que es necesario limitar el número de visitantes aunque esta política perjudique a hoteles, restaurantes y bares. En declaraciones al programa The Conversation with the Mayor de la cadena AT5, ha considerado que los costes del turismo de masas ya superan los beneficios que genera para la ciudad.

La contundencia del mensaje resulta especialmente significativa porque Halsema admite que menos turistas supondrá menos actividad para determinados negocios. Aun así, considera asumible esta pérdida ante el impacto sobre la convivencia, los residuos, la presión sobre los espacios públicos y la transformación del centro urbano. Según su estimación, el turismo representa aproximadamente un 8% de la prosperidad de Ámsterdam, una aportación que considera sobredimensionada.

La ciudad recibe actualmente unos 23 millones de visitantes al año y podría alcanzar los 30 millones si no se aplican nuevas restricciones. Ámsterdam ya ha impulsado medidas para contener los flujos, especialmente sobre los alojamientos turísticos, los cruceros y el turismo de fiesta. La alcaldesa defiende ahora continuar en esta línea, aunque tenga consecuencias económicas para el sector.

La declaración abre un debate de fondo para otros destinos europeos: ¿hasta qué punto una ciudad está dispuesta a renunciar a ingresos turísticos para preservar la calidad de vida de sus residentes? En el caso de Ámsterdam, la respuesta de la alcaldesa es especialmente clara: reducir el turismo es prioritario aunque algunos negocios salgan perjudicados.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba