La tasa turística se abre paso en los destinos del norte de España
Asturias y Vigo se suman a la tendencia de grabar las pernoctaciones turísticas

La tasa turística sigue ganando terreno en España y, tras su implantación en diversos destinos mediterráneos, ahora son algunos destinos del norte los que están dando pasos decididos para incorporar este instrumento fiscal. Asturias ha presentado el anteproyecto de su futura Ley de Estancias Turísticas, mientras que Vigo ya ha aprobado definitivamente su tasa, que entrará en vigor a partir de octubre.
En el caso asturiano, la propuesta plantea que los ayuntamientos puedan aplicar voluntariamente un recargo de entre 0,5 y 3 euros por persona y noche, en función de la tipología del alojamiento. La tasa solo se aplicaría durante los periodos de máxima afluencia turística —entre el 1 de junio y el 30 de septiembre y durante la Semana Santa— y con un límite máximo de cinco pernoctaciones. Los ingresos se destinarían íntegramente a actuaciones vinculadas a la sostenibilidad, la promoción turística, la mejora de los servicios públicos y la conservación del territorio.
La iniciativa sitúa a Asturias dentro de un debate cada vez más presente entre los destinos que buscan equilibrar el crecimiento turístico con la gestión de los impactos que genera la actividad. El gobierno autonómico defiende que la medida permitirá reforzar servicios municipales como la limpieza, la movilidad o las infraestructuras turísticas, sin comprometer la competitividad del destino. Además, la gestión del tributo recaerá en la administración autonómica, que transferirá posteriormente el 100% de la recaudación a los municipios que decidan implantarlo.
Paralelamente, Vigo se ha convertido en la primera gran ciudad gallega en aprobar una tasa turística. La nueva ordenanza fija importes que oscilan entre los 0,80 y los 2 euros por persona y noche según la categoría del establecimiento. Los hoteles de cuatro estrellas superior y cinco estrellas abonarán la tarifa más elevada, mientras que alojamientos rurales, apartamentos turísticos y campings se situarán en el tramo más bajo. La ciudad también prevé aplicar la tasa a los cruceros, aunque esta medida no entrará en vigor hasta julio de 2027.
Tanto Asturias como Vigo incorporan amplios supuestos de exención, entre los que destacan los menores de edad, las personas con discapacidad, los beneficiarios de programas sociales, los estudiantes, los deportistas federados o las personas que se desplacen por motivos sanitarios. Las administraciones impulsoras insisten en que la experiencia de otros destinos europeos y españoles demuestra que estos gravámenes tienen un impacto limitado sobre la demanda y permiten generar recursos adicionales para mejorar la calidad de la experiencia turística.
El avance de estas iniciativas confirma una tendencia cada vez más extendida en Europa: utilizar la fiscalidad turística como una herramienta de gestión de los destinos y de financiación de la sostenibilidad. Para el sector, el debate se centra ahora en encontrar el equilibrio entre garantizar recursos para afrontar los retos del crecimiento turístico y mantener la competitividad en un mercado cada vez más sensible al precio.



