Las reservas de última hora volverán a marcar la campaña de verano

El sector turístico afronta el verano de 2026 con buenas perspectivas y espera mantener o incluso mejorar ligeramente los resultados del año pasado. Hoteles y agencias de viajes coinciden en que la demanda sigue siendo sólida, aunque este año los viajeros están retrasando más la contratación de sus vacaciones y las reservas de última hora volverán a ser determinantes durante julio y agosto.
Las agencias constatan un cambio en el comportamiento del cliente, que apuesta por destinos más cercanos, flexibles y con una buena relación calidad-precio. España y las principales capitales europeas continúan siendo las opciones preferidas, mientras ganan protagonismo los destinos de interior y algunos países emergentes del este de Europa. También crece el interés por los viajes ligados a la gastronomía, la cultura y la naturaleza.
En cuanto al alojamiento, las previsiones apuntan a ocupaciones cercanas al 90% durante las semanas de mayor demanda, con una ligera mejora tanto en tarifas como en niveles de ocupación respecto a 2025. El sector también confirma que la temporada turística es cada vez más larga y menos concentrada en los meses de verano gracias a la desestacionalización y al crecimiento del turismo internacional.
Aunque persiste la prudencia por la incertidumbre geopolítica, los profesionales consideran que la fortaleza de la demanda, el aumento de la conectividad aérea y el incremento del gasto turístico permiten afrontar la campaña estival con confianza.



