
El turismo en Cataluña avanza hacia una mayor desestacionalización. Según el Estudio de la estacionalidad del turismo en Cataluña 2024 del Departamento de Empresa y Trabajo, la concentración de visitantes durante los meses de verano sigue disminuyendo, con una distribución más uniforme del flujo turístico a lo largo del año. El índice de estacionalidad cayó hasta el 35,9% en 2024, frente al 50,9% de 2021.
El fenómeno se explica por el incremento de llegadas en los meses de invierno y por una temporada alta que se extiende de marzo a octubre. La relación entre los meses estivales y los de invierno (ratio estío/invierno) ha pasado de 2,54 en 2021 a 1,83 en 2024, mostrando una menor concentración estacional.
Las comarcas del litoral continúan siendo las más turísticas, con un índice del 36,9%, pero también las que más han contribuido a reducir la estacionalidad. En las comarcas de montaña, el valor se mantiene estable (33,9%), y en las del interior baja hasta el 29,5%.
Por mercados, el turismo extranjero sigue siendo el más estacional (37,2%), aunque su peso estival se modera progresivamente. Los viajeros catalanes presentan un índice del 35,6%, y los procedentes del resto del Estado, del 33,3%.
El estudio subraya que abril se consolida como el inicio de la temporada turística, coincidiendo a menudo con la Semana Santa y el auge del turismo europeo, mientras que octubre gana protagonismo como mes de cierre de temporada.
Desde la Dirección General de Turismo señalan que “Cataluña avanza hacia un modelo más equilibrado y sostenible, con una distribución más homogénea de los flujos turísticos”.



