ACAVE reclama un Pacto Nacional de Turismo y reivindica el papel de las agencias ante la IA
El XXVI Foro ACAVE sitúa el relevo generacional, la inteligencia artificial, la reputación del turismo y las agencias emisoras entre los grandes retos de la próxima década
Las agencias de viajes catalanas quieren participar más activamente en la definición de la estrategia turística del país. Esta ha sido una de las ideas que ha marcado el XXVI Foro ACAVE, celebrado en Barcelona con más de 160 profesionales, y que ha servido para que el presidente de la asociación, Rafa Serra, reclamara a la Generalitat un Pacto Nacional de Turismo con una estrategia a cinco años vista.
El futuro del sector pasa también, según ACAVE, por afrontar el relevo generacional y la transformación que supondrá la inteligencia artificial. Durante el foro se ha defendido que la tecnología puede automatizar tareas y ampliar las opciones que recibe el cliente, pero que el valor de la agencia seguirá estando en el asesoramiento, la personalización y la capacidad de reducir la incertidumbre. El reto para las empresas será, por tanto, determinar qué funciones pueden asumir las nuevas herramientas y cuáles seguirán requiriendo profesionales.
Otro de los ejes ha sido la reputación del turismo y la relación con los residentes. Los participantes han coincidido en situar la gestión de los flujos turísticos y la distribución de los beneficios como elementos clave para mejorar la percepción social de la actividad. En el caso de Barcelona, el director general de Turismo de Barcelona, Mateu Hernández, ha señalado que un 32% de los residentes considera que el turismo es perjudicial para la ciudad y ha defendido una comunicación más efectiva sobre los impactos positivos del sector.
Por último, ACAVE ha reivindicado un mayor reconocimiento de las agencias emisoras como agentes de desarrollo territorial. Su especialización y conocimiento de las motivaciones de los viajeros pueden contribuir a diversificar destinos y flujos, en un contexto de creciente hipersementación de la demanda. El foro ha situado así a las agencias ante un doble reto: adaptarse a la transformación tecnológica y, al mismo tiempo, reforzar su papel dentro de la cadena de valor turística.



