El primer turoperador de Europa necesita emitir deuda para superar su necesidad de liquidez mientras dura la crisis. Con las aportaciones que reciba de los bonos intentará pagar parte de la deuda que le cumple en breve.

En el 2020, el Gobierno alemán ha tenido que rescatar a TUI con ayudas por valor de 4.800 millones de euros. El agujero del turoperador es mayúsculo, ha cerrado el pasado ejercicio con una deuda de 7.200 millones de euros.
Pero la situación de TUI aún pintará peor y por ello necesita la liquidez que le pueda aportar los bonos. A partir del 2022 tiene que empezar a devolver la deuda que ahora tiene congelada. Algunos medios económicos cifran en 1,8 millones de euros la necesidad de liquidez diaria de la compañía. El grupo fía su futuro a que el sector turístico se reactive en los próximos meses y supere la crisis del Covid.



