superior

reportajes-antic

Los hoteles low cost se benefician de la crisis

Los hoteles de bajo coste son de los pocos establecimientos que ven incrementar la ocupación en un contexto económico como el actual. Sin embargo, su implantación en España es todavía residual y mucho más lenta de lo que se preveía.

Un informe de DBK confirma la expansión que este tipo de establecimiento ha experimentado durante la última década. En octubre de 2008, había en España 134 establecimientos y más de 10.500 habitaciones, el triple de los registrados en 2002. Según el estudio, la facturación de los hoteles low-cost superó los 170 millones de euros en 2008, con un crecimiento del 21% respecto del año anterior. Sus responsables aseguran que esta tendencia se mantendrá en el futuro dado que entrarán nuevos operadores en el mercado y se ampliará la oferta de las cadenas que ya están presentes

Cataluña cuenta, junto con Madrid, con el mayor número de establecimientos low-cost de toda España. Concretamente en Cataluña se engloba el 28% del total de habitaciones ofertadas. Bruno Hallé, socio de Magma Turismo, consultora especializada en el sector hotelero, asegura que Cataluña puede tener un papel activo en este mercado debido a "la proximidad con la frontera francesa, donde este producto es muy conocido, y por el hecho que grupos catalanes como Sidorme, o HotelandGo, están trabajando muy activamente en este modelo de negocio".

Sidorme tiene un plan de expansión de más de 400 millones de euros para la construcción y operación de más de 100 establecimientos en toda España. Mientras que HotelandGo anunció a finales de 2007 la inversión de 50 millones de euros para desarrollar 20 establecimientos, construidos por la constructora Coperfil y operados por Husa.

Pero su implantación está siendo bastante más complicada de lo que se preveía. De los cinco establecimientos previstos por HotelandGo para el periodo 2008-2009, sólo hay uno operativo, en Miranda de Ebro. Por su parte, Sidorme cuenta con cinco hoteles activos -cuatro en Cataluña y uno en Valencia- y tiene siete pendientes de apertura y sin fecha, uno de los cuales se ubicará en Sant Cugat.

Por otra parte MedGroup vendió a finales de 2008 quince de sus hoteles Express by Holiday Inn en un grupo portugués para centrarse en su negocio principal, los hoteles vacacionals de lujo. El crecimiento de las diferentes marcas de Accor en nuestro país -para disponer de más de 100 establecimientos antes de 2010- tampoco ha estado tan rápido como se preveía.

¿Por qué ha costado y sigue costando tanto introducir este producto hotelero en España? Hallé apunta una posible clave: “hasta ahora la demanda ha preferido alojarse en el centro de las ciudad donde había una oferta hotelera de nivel bajo pero con una mejor oferta complementaría a un precio muy parecido".

La crisis económica hace que el mercado sea ahora mucho más receptivo a este tipo de propuesta, especialmente en los viajes profesionales ya que las empresas son más sensibles a reducir su gasto turístico. Es conveniente pensar, sin embargo, que con un escenario de caída permanente de la ocupación, el resto de la oferta hotelera también está apostando por lanzar ofertas y promociones que sitúan su precio medio muy próximo al que ofrecen los hoteles de bajo coste.

Uno de los elementos distintivos de los hoteles low-cost son sus modernas instalaciones, al tratarse de establecimientos de nueva construcción. El perfil tipo de hotel es un tres estrellas, de entre 50 y 100 habitaciones y un precio medio de habitación doble por debajo de los 50 euros. Hallé añade que hay que pensar que "son hoteles que suprimen o reducen todo lo que encarezca su coste y todo aquello que no es fundamental para la estancia del cliente como el minibar, las amenidades de la habitación y el baño, o los servicios de room-service o de restauración".

Aunque el concepto se basa en ubicaciones situadas a pie de carretera y a las afueras de las ciudades – el 70% de los hoteles ocupan estas ubicaciones-, hay una tendencia a abrir hoteles low-cost al centro de la ciudad o a reconvertir hostales u hoteles de baja categoría. Hallé asegura, sin embargo, que muchos de estos hoteles renovados "son más hoteles ‘limited service’ (servicios limitados) que low-cost, en los que el valor del suelo es el elemento diferencial mediante el que se establece el precio de venta de una habitación".

Hay identificadas 14 cadenas dedicadas al modelo low-cost en España, seis de las cuales operan también establecimientos convencionales. Los principales actores son Accor (que cuenta con diferentes marcas como Ibis, Etap y Formule 1), Express by Holiday Inn, Louvre Hotels, Domus, y Áreas, que representan el 80% del total de habitaciones.

El protagonismo del low-cost en la hostelería española es todavía residual. Según Hallé, "representa sólo un 2,3% de la oferta hotelera nacional, lejos de los 22,7% y el 7% de Francia y la Gran Bretaña". Eso hace que el potencial de crecimiento de este modelo de negocio en nuestro país llame la atención de grupos nacionales e internacionales, aunque a la actualidad son pocas las compañías que están activando nuevos proyectos.

El socio de Magma Turismo añade que "es complicado que estos proyectos sean rentables, desde el punto de vista de explotación, durante los tres primeros años de funcionamiento". En este primer periodo juega un papel muy importante la ubicación del establecimiento y su visibilidad desde los principales ejes, el apoyo de un buen posicionamiento de marca y una potente red de distribución comercial.

A pesar de las dudas que genera, DBK prevé que antes de 2010 se pondrán en marcha cerca de 50 nuevos hoteles low-cost en España, lo que configuraría una planta de 180 establecimientos y 15.000 habitaciones con una previsión de facturación de entorno a los 230 millones de euros.

Botón volver arriba