superior

Empresas

La hostelería se prepara para una nueva batalla por el tabaco: la prohibición llegará también a terrazas y playas

El Gobierno aprueba el proyecto de ley que amplía los espacios sin humo y el sector reclama proporcionalidad, seguridad jurídica y que los trabajadores no se conviertan en “vigilantes” de los clientes

La nueva ley antitabaco que prepara el Gobierno español abre un nuevo frente para el sector de la hostelería. El Consejo de Ministros ha aprobado el proyecto de reforma de la normativa de 2005, que amplía de forma notable los espacios donde no se podrá fumar y que, si supera la tramitación parlamentaria, afectará directamente a una de las piezas clave de la oferta de bares y restaurantes: las terrazas.

La propuesta también incorpora las playas marítimas y fluviales, piscinas de uso colectivo, instalaciones deportivas, parques nacionales y recintos donde se celebren espectáculos al aire libre. Los cigarrillos electrónicos, las pipas de agua y otros dispositivos para fumar quedarán sometidos a las mismas restricciones.

El cambio es especialmente relevante para una industria turística como la catalana, donde la terraza forma parte de la experiencia vacacional y del negocio de la restauración, especialmente durante los meses de verano.

El sector recuerda la batalla de la prohibición en interiores

La reacción de la hostelería recuerda inevitablemente el debate que se produjo cuando se prohibió fumar en el interior de bares y restaurantes. Entonces también se pronosticaron consecuencias muy negativas para el negocio, pero el sector acabó adaptándose y la prohibición no supuso la ruina anunciada.

Ahora, sin embargo, las organizaciones empresariales consideran que el salto es diferente porque la prohibición llega al espacio exterior, precisamente uno de los elementos más importantes de la oferta hostelera y turística.

La FIHRT rechaza la prohibición general de fumar en las terrazas y reclama que durante la tramitación parlamentaria se analice el impacto económico y operativo de la medida. Entre sus preocupaciones figuran un posible traslado de los fumadores a las inmediaciones de los locales, problemas de convivencia y residuos y, sobre todo, que los trabajadores acaben asumiendo funciones de vigilancia que no les corresponden.

También la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid (AEHM) alerta de un posible impacto sobre la competitividad turística de España frente a otros destinos europeos. El sector reclama comparar la normativa con la de los países competidores y pone Francia como ejemplo de un modelo que ha excluido expresamente las terrazas de algunas restricciones.

Las playas, otro cambio con impacto turístico

La futura prohibición también afectaría a todas las playas marítimas y fluviales, un cambio especialmente relevante para Cataluña, donde distintos municipios ya han creado playas sin humo mediante ordenanzas locales.

Con la reforma estatal, la prohibición dejaría de depender de cada ayuntamiento y pasaría a formar parte del marco general aplicable en todo el Estado. Para los destinos de costa, esto supone un nuevo elemento que incorporar a la gestión del espacio público durante la temporada turística.

La norma también establece un perímetro de protección de 15 metros de los accesos a determinados equipamientos públicos, sanitarios, educativos, culturales, deportivos y zonas infantiles.

Todavía no está prohibido fumar en las terrazas

Un aspecto importante: la prohibición todavía no ha entrado en vigor. El Gobierno solo ha aprobado el proyecto de ley, que ahora deberá pasar por el Congreso y el Senado. El texto todavía puede ser modificado durante la tramitación.

Si finalmente se aprueba en los términos planteados, la ley entrará en vigor 20 días después de su publicación en el BOE, con dos meses adicionales para que los establecimientos adapten la señalización.

Hasta entonces, en Cataluña continúa vigente la normativa actual: se puede fumar en las terrazas realmente abiertas o cubiertas con un máximo de dos paredes laterales, mientras que está prohibido en los espacios cerrados.

Más que una prohibición: el debate sobre quién tendrá que hacerla cumplir

El punto que más preocupa a la hostelería no es únicamente dónde se podrá fumar, sino quién tendrá que hacer cumplir la prohibición. Las patronales reclaman que no se traslade a los camareros la responsabilidad de controlar el comportamiento de los clientes ni de afrontar posibles conflictos.

La tramitación parlamentaria abre ahora un periodo para que el sector intente introducir cambios y aclarar cuestiones como el régimen sancionador, las responsabilidades de los establecimientos, las inspecciones y el tratamiento de las terrazas situadas en espacios públicos.

Articulos relacionados

Botón volver arriba