Las fallas del Pirineo ya son Patrimonio de la Humanidad

La UNESCO decidió el 1 de diciembre, en la reunión que tuvo lugar en Windhoek (Namibia), declarar las fallas y la fiesta del fuego del Pirineo Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Esta distinción beneficia a 63 pueblos, de los cuales 17 de Cataluña –15 de las comarcas de Lleida–, 9 de Aragón, 3 de Andorra y 34 de Francia que celebran esta tradición de origen ancestral por San Juan. La distinción de las fallas por parte de la UNESCO será un reclamo turístico y de prestigio para todo el territorio.

La candidatura multinacional de Andorra, España y Francia de «las fiestas del fuego del solsticio de verano en los Pirineos», que es el nombre oficial de la propuesta, ha competido con 34 opciones más en la 10ª reunión del Comité Intergubernamental de Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO, que ha valorado que sea la primera fiesta que optaba a la lista de Patrimonio Inmaterial que tiene el fuego como elemento central, por su carácter internacional y porque la propuesta ha salido de la gente y de las asociaciones y no de las instituciones.

Las fallas de la demarcación de Lleida incluidas en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO son las de Boí, Taüll, Erill la Vall, Barruera, Durro, El Pont de Suert, Llesp, Casós, Vilaller y Senet, en la comarca de la Alta Ribagorça; Arties y Les, en la Val d’Aran; Isil y Alins, en el Pallars Sobirà, y La Pobla de Segur, en el Pallars Jussà.

Con esta declaración la Vall de Boí tiene dos reconocimientos de la UNESCO, dado que en 2000 se declaró su conjunto románico –formado por ocho iglesias y una ermita– Patrimonio Mundial. Además, el conjunto de arte rupestre del arco mediterráneo de la península Ibérica fue declarado Patrimonio Mundial en 1998. El conjunto engloba 757 yacimientos y pinturas rupestres, de los cuales algunos están situados en las comarcas de Lleida. Sobresalen la cueva de los Vilars, en Os de Balaguer, y la Roca dels Moros, en El Cogul.

El presidente de la Diputación de Lleida, Joan Reñé, ha mostrado su enorme satisfacción por la declaración de las fallas y la fiesta del fuego del Pirineo Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y ha agradecido el trabajo que desde el 2007 han llevado a cabo las entidades y las asociaciones, así como las instituciones locales para lograr esta meta. Reñé ha dicho que esta declaración vuelve a poner en primer plano mundial el Pirineo leridano, como ya sucedió en 2000 con el conjunto románico de la Vall de Boí. El presidente del ente provincial ha añadido que las fallas son un referente cultural palpable que forma parte de la tradición secular y de los sentimientos de las personas que año tras año han sabido mantener esta actividad. De cara al futuro, Reñé ha dicho que la Diputación de Lleida continuará estando al lado de los municipios del Pirineo, con el reto de mantener con éxito la apuesta cultural y tradicional del territorio.

El nuevo elemento declarado Patrimonio de la Humanidad reúne las tradicionales fiestas de fuego de San Juan del Pirineo, que se denominan fallas, haros o blandones. En las fallas del Pirineo catalán, un grupo de jóvenes bajan con troncos encendidos de las montañas hasta el centro del pueblo, donde los esperan el resto de habitantes, y encienden una gran hoguera, normalmente un gran tronco preparado durante semanas. La noche continúa con música y danza. La fecha tradicional es San Juan, aunque el calendario se ha extendido a todo el verano en los disintos pueblos.

El patrimonio cultural inmaterial comprende tradiciones o expresiones vivas heredadas de nuestros antepasados ​​y transmitidas a nuestros descendientes, como tradiciones orales, artes del espectáculo, usos sociales, rituales, actos festivos, conocimientos y prácticas relativos a la naturaleza y el universo, y saberes y técnicas vinculados a la artesanía tradicional./ Noticia emitida por el Patronato de Turismo de la Diputación de Lleida

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