La restauración todavía tiene pendiente garantizar una oferta segura para las personas celíacas

Comer fuera de casa continúa siendo un reto para las personas con celiaquía, pero también una oportunidad para un sector que puede ampliar su oferta y fidelizar nuevos clientes
Salir a comer fuera de casa no debería ser un problema para una persona celíaca, pero la falta de establecimientos que ofrezcan garantías reales continúa limitando sus opciones de restauración y ocio. No basta con que un restaurante indique que dispone de platos “sin gluten”: la seguridad depende también de la manipulación de los alimentos y de evitar cualquier contacto cruzado durante la preparación y el servicio.
En Cataluña, la Associació Celíacs de Catalunya mantiene un sistema de acreditación para restaurantes, hoteles, empresas de catering, foodtrucks y otros establecimientos que cumplen protocolos específicos de seguridad. La entidad forma al personal, asesora a los establecimientos y supervisa las instalaciones; los requisitos han sido validados por la Agència Catalana de Seguretat Alimentària. Actualmente, la asociación cuenta con más de 300 establecimientos acreditados en Cataluña y Menorca.
Una necesidad para el cliente y una oportunidad para la restauración
Para el sector, adaptarse a esta demanda no es solo una cuestión de inclusión. Una oferta sin gluten gestionada con garantías puede convertirse en un elemento de diferenciación y fidelización, especialmente en destinos turísticos donde familias y grupos buscan establecimientos en los que todos sus miembros puedan comer con tranquilidad.
La Associació Celíacs de Catalunya señala que menos del 3% de la oferta total de restauración catalana ha superado su procedimiento de acreditación. La entidad también destaca que las personas celíacas suelen desplazarse acompañadas, por lo que disponer de una oferta segura puede generar un efecto positivo sobre el conjunto del grupo.
La clave, sin embargo, es diferenciar entre tener algún producto sin gluten y ofrecer una experiencia realmente segura. Un establecimiento que únicamente sirve productos envasados sin manipular puede disponer de un espacio con oferta sin gluten, mientras que los restaurantes que elaboran platos deben seguir protocolos específicos para evitar la contaminación cruzada.
Por ello, la formación de los equipos de cocina y sala, la correcta identificación de los ingredientes, los protocolos de manipulación y la información al cliente son elementos esenciales para generar confianza.
En un sector cada vez más pendiente de la calidad, la inclusión y la personalización de la experiencia, ampliar la oferta apta para personas celíacas continúa siendo una asignatura pendiente, pero también una oportunidad de negocio para la restauración catalana.
El debate volverá a ponerse sobre la mesa el 16 de septiembre, con la jornada sobre gestión de los alérgenos y el gluten en el sector alimentario, en la que participarán administración, expertos, industria, asociaciones de celíacos y representantes de la restauración.



