Villas termales: un futuro marcado por la tradición

Internacionalizarse, sumar nuevos municipios y ser referente e interlocutor del sector del termalismo catalán son algunos de los objetivos del Consorcio de Villas Termales de Cataluña. Actualmente este consorcio, creado en 2008, lo forman los ayuntamientos de Benifallet, Caldes d’Estrac, Caldes de Malavella, Caldes de Montbui, El Vendrell, La Garriga, Sant Climent Sescebes, Sant Hilari Sacalm y Santa Coloma de Farners.

Estas nueve villas, que suman 13 establecimientos con aguas termales con propiedades terapéuticas, han puesto en marcha un Plan de Desarrollo y Comunicación que cuenta con el apoyo de agentes públicos y privados pero para el cual piden una implicación decidida por parte del Gobierno de la Generalitat. “En Andalucía y Galicia el turismo termal es un producto estratégico y está considerado una oportunidad para el crecimiento económico del destino”, aseguran desde el Consorcio.

Este Plan quiere impulsar un “modelo catalán de termalismo basado en la cultura mediterránea”, donde la oferta complementaria de las villas (patrimonio cultural y natural, gastronomía y comercio)  juegue un papel destacado para crear una oferta global de calidad. 

La incorporación de otros  tipos de público, más joven y con motivaciones diferentes más allá de las médicas; romper con la estacionalidad creando paquetes y productos novedosos; y promover la formación de nuevos profesionales especializados en tratamientos termales e hidroterapéuticos, son otros de los retos que se marcan las villas termales catalanas.

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