El turismo tendrá más clientes pero más pobres

Ha llegado la cuarta revolución industrial que comporta la “tecnologización” y el sector turístico se encuentra inmerso también en este proceso. Bajarán los precios pero no bajará la calidad del servicio.

Aparecerán nuevas profesiones que aún no se han inventado y muchas de ellas estarán relacionadas con el turismo. Los expertos apuntan a que la especialización en segmentos concretos de la demanda es la oportunidad de futuro. El turismo no se puede tecnificar totalmente porque la base de su negocio necesita de experiencias, emociones y trato personal pero sí que tienen todos los componentes para ofrecer especialización. Los clientes actuales forman parte de esta sociedad “tecnologizada” familiarizada con las TIC que compra y adquiere servicios mediante la tecnología. Se trata de una sociedad con menos poder adquisitivo que generaciones anteriores pero con necesidad de consumir turismo.

El paradigma de una sociedad más pobre pero con más ganas de hacer turismo avoca al sector a ofrecer servicios más baratos. “Tendremos más clientes pero más pobres”, resumen los especialistas. La era del low cost ha llegado y obliga a las empresas a ajustar costes gracias a la tecnología.

En esta revolución aparecen nuevos competidores empresariales turísticos que ofrecen servicios con costes reducidos y que compiten con las empresas tradicionales. El sector tradicional debe aprender a promocionar sus ventajas también utilizando la tecnología para diferenciarse.

La irrupción de la economía colaborativa es el mayor ejemplo de competencia en el nuevo contexto. Ofrece servicios muy competitivos en precio que ya satisfacen las necesidades de la nueva demanda. La economía tradicional no ha cubierto los rangos de precio bajo porque las obligaría a bajar también la calidad del servicio. Así que mantenerlo es el reto.

0 0 0 0