Repercusión de los atentados de agosto y el 1-O sobre el turismo
El Observatorio CETT ha presentado un estudio sobre los posibles efectos turísticos de los atentados terroristas de Barcelona y Cambrils y los acontecimientos del 1 de octubre que concluye que la repercusión sobre el turismo de Cataluña se ha limitado a un periodo breve de tiempo.

Esta caída se concentra de forma más intensa en los turistas extranjeros y paradójicamente fueron los turistas españoles y catalanes los que salvaron la temporada el último trimestre. Pero la distribución de la ocupación hotelera no ha sido regular. Barcelona y la Costa Brava han sufrido mucho más que el resto de marcas turísticas. De hecho, la Costa Dorada no notó nada, al contrario, tuvo el mejor año y un mejor final de trimestres que el año anterior.
El Observatorio también se ha fijado en los establecimientos extra hoteleros donde no ha detectado ningún efecto negativo. Así como en los aeropuertos de Cataluña, que han crecido, aunque según los analistas que han realizado el estudio el crecimiento ha sido más débil a partir de octubre.

Desde el ayuntamiento de Barcelona han comentado que la estrategia de fondo de la ciudad no se puede cambiar por unos elementos exógenos como los que se han analizado y más ahora que los resultados parecen indicar que se vuelve a la normalidad. Por su parte, los representantes del sector privado han advertido que la ciudad de Barcelona y su imagen no lo aguanta todo.



