Reapertura de uno de los refugios más importantes del Pirineo

Uno de los refugios más conocidos del Pirineo catalán, el refugio de La Colomina, acaba de reabrir sus puertas después de unas largas obras de adecuación y mejora.

El refugio se encuentra en la Vall Fosca, en el Pallars Jussà, a una altitud de 2.395 metros y a la orilla del lago del mismo nombre, en pleno macizo de los Encantats. Su interés se debe a que se encuentra dentro de la zona del Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, por él pasa una variante del GR transpirenaico y también la popular travesía de los Carros de Fuego, por lo que está muy solicitado, tanto en invierno como en verano.

Bajo la dirección arquitectónica de Josep Bunyesc, la actuación se ha dividido en dos fases. La primera tuvo lugar en el mes de octubre y consistió en preparar el terreno para agrandar el refugio. La segunda fase tuvo lugar en el mes de mayo, cuando las condiciones meteorológicas permitieron las actuaciones con helicópteros, que trasladaron unos paneles de madera prefabricados.

El resultado final es que el refugio ha aumentado considerablemente en comodidad y espacio, tanto para los usuarios como para los guardas, ya que se ha ampliado el número de duchas y lavabos, pero también el espacio de la cocina y del comedor.

El refugio de La Colomina se construyó en 1917 y se conocía con el nombre de Casa Keller, nombre del ingeniero suizo que lo habitó y desde donde dirigió las obras hidroeléctricas de Fecsa en la Vall Fosca, siendo la primera gran obra de estas características de todo el Estado. La compañía eléctrica (hoy Endesa) cedió el refugio a la Federación de Entidades Excursionistas de Catalunya (FEEC), que lo inauguró como tal en 1973. En 1985, la FEEC realizó una primera reforma, a la que siguió una segunda en 2011 y esta tercera, realizada entre 2016 y 2017.

Más información en el web de la Federación de Entidades Excursionistas de Cataluña

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