Ferias y congresos

Fitur 2022, una balance marcado por el desastre de la organización

Esta edición de Fitur se recordará por “las colas de la vergüenza”. Hasta 2 horas de cola (en algún caso más) tuvieron que soportar los visitantes para acceder a las instalaciones el primer día de feria. El caos organizativo fue mayúsculo y la imagen de IFEMA ha quedado tocada.

La intención de demostrar que se pueden organizar eventos de negocios a pesar de la pandemia es elogiable pero la incapacidad manifiesta echa al traste las buenas intenciones. Certámenes turísticos previstos en Europa para este mes de enero se han cancelado y hasta la edición 2022 de la ITB del mes de marzo ha decidido esperar al próximo año.

IFEMA, Ministerio, ayuntamiento y el resto de organismos del comité organizador quisieron tirar para adelante con esta edición como muestra de apoyo al sector. Y el sector ha respondido. A pesar de la evidente caída de asistentes profesionales -nada que ver con ediciones pre pandemia- los profesionales, empresas y organismos públicos han dado vigor a Fitur. El problema ha sido la incapacidad de gestionar un acceso digno de un evento que se celebra en el mundo desarrollado.

El balance final que ha realizado FITUR 2022 cuantifica la participación profesional en sus tres primeras jornadas en 81.193 asistentes de 127 países, duplicando los datos de la edición de 2021. A este dato hay que sumar las visitas del público, en los días de fin de semana que la estiman en unas 30.000 personas, congregando por tanto una cifra global de 111.193 asistentes.

En otro orden de cosas, esta edición de Fitur ha sido la del compromiso del sector por un turismo más sostenible, verde y responsable. Algunos ejemplos los tenemos en destinos como Egipto que ha decidido divulgar como gran novedad su orientación hacia un turismo sostenible presentado su estrategia 2030 en la feria; o la empresa Balearia que está construyendo su primer ferry eléctrico con 0 emisiones durante las estancias y las aproximaciones al puerto; o PortAventura World que se ha comprometido con el Pacto Mundial de la ONU en Fitur sumándose a la Agenda 2030; o en el caso de Cataluña que ha firmado  la Declaración de Glasgow para el Turismo en la que se compromete a tener definido en el plazo de un año un Plan de Acción Climática.

Articulos relacionados

Mira también
Cerrar
Botón volver arriba