El turismo se reordena: más demanda, pero con riesgos crecientes para el sector
El conflicto en Oriente Medio impulsa España como destino refugio mientras tensiona operativa y márgenes, especialmente en las agencias

El sector turístico afronta un escenario paradójico en el inicio de la temporada: la demanda se mantiene sólida, pero aumenta la complejidad operativa y el riesgo económico, especialmente a raíz del conflicto en Oriente Medio.
El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, ha advertido de un cambio en los flujos turísticos hacia destinos seguros y estables, con un claro beneficio para el sur de Europa, que se consolida como espacio de “normalidad, convivencia y paz”.
En este contexto, España refuerza su posicionamiento como destino refugio, con un aumento de reservas y una ligera subida de precios, mientras los viajeros priorizan entornos cercanos y fiables ante la incertidumbre internacional.
A pesar de este dinamismo, el comportamiento del consumidor evoluciona hacia una mayor prudencia y flexibilidad, con reservas más tardías, menor anticipación y una clara preferencia por escapadas cortas, factores que dificultan la planificación de las empresas del sector.
Impacto directo en las agencias de viajes
Este escenario impacta de forma directa en las agencias de viajes, que vuelven a situarse en primera línea de la gestión de crisis. Según expertos del sector, el marco normativo actual protege al consumidor pero traslada una parte desproporcionada del riesgo económico a las agencias, que a menudo deben asumir reembolsos antes de recuperar importes de los proveedores.
Las agencias quieren un modelo más equilibrado, con mecanismos que permitan repartir mejor los riesgos en situaciones extraordinarias, en un contexto donde las crisis —geopolíticas, sanitarias o climáticas— ya no son excepcionales sino recurrentes.



