Reflexiones sobre el turismo en las Islas Baleares

Cerrada la temporada turística en las Islas Baleares, ya podemos empezar a extraer las primeras conclusiones. El primer dato que podríamos destacar es que parece que con toda probabilidad superaremos las cifras de llegadas de turistas internacionales y nacionales conseguidas el año 2013. Si en 2013 las Islas Baleares recibieron un total de 11,06 millones de turistas internacionales y 1,99 millones de turistas nacionales, la cifra acumulada hasta el mes de octubre de 2014 ha sido de 11,13 y 2,06 millones, respectivamente.

Así pues, todo parece indicar que la cifra de turistas internacionales mantendrá la senda de crecimiento (mantenida de forma constante durante los últimos 5 años), haciendo que el número de visitantes internacionales se sitúe en niveles superiores a los anteriores al inicio de la crisis económica y financiera (año 2008). Por el contrario, los datos referentes al turismo nacional, aunque experimentan un ligero crecimiento respecto a los datos de 2013, se sitúan aún muy por debajo de los niveles anteriores a la crisis (3,155 millones de turistas nacionales en 2008), haciendo patente la complicada situación económica que todavía viven muchas familias de nuestro país.

Una vez realizado el análisis “macro”, un análisis más “micro” de los datos nos permitirá extraer conclusiones y tendencias muy interesantes. En primer lugar los datos nos revelan una nueva reducción en la estancia media de los turistas, reafirmando así la tendencia observada durante los últimos años (9,1 días en el año 2009 frente a los 8,1 días del año 2014). También se observa un nuevo incremento en el número de turistas que visitan las islas sin el típico “paquete turístico”, así como en el número de turistas que se alojan en modalidades de alojamiento distintas a la hotelera.

Estas tendencias son el resultado de los importantes cambios que se han producido en los últimos años tanto en la oferta como en la demanda de productos turísticos en el mundo. Por un lado tenemos el importante crecimiento en las conexiones aéreas experimentado por las llamadas “compañías de bajo coste”, así como la proliferación de nuevos canales de comercialización de productos turísticos (agencias de viajes on line, meta-buscadores, comunidades de viajeros, etc.). Por otra parte, la realidad nos demuestra que se están produciendo importantes cambios en los patrones de comportamiento y en los hábitos de consumo de los turistas que visitan nuestras islas, buscando cada vez productos más personalizados y que permitan practicar nuevas experiencias turísticas.

Antes de terminar quisiera hacer una especial reseña a los procesos de reconversión iniciados en toda una serie de destinos maduros de las Islas Baleares. Al proyecto de reconversión iniciado años atrás en la Playa de Palma, se han sumado recientemente dos nuevos proyectos de reconversión turística impulsados fundamentalmente por capital privado, como son los casos de Magalluf en la isla de Mallorca, y Playa d’en Bossa en la isla de Ibiza. Estas dos iniciativas, impulsadas principalmente por los grupos Meliá Hotels International y Palladium Hotel Group, respectivamente, constituyen dos ejemplos inmejorables de cómo la iniciativa privada está haciendo una apuesta firme por la modernización y la mejora en la calidad de nuestro destino turístico. En este sentido, a buen seguro que el nuevo marco legislativo introducido por la nueva Ley 8/2012 del Turismo de las Islas Baleares constituirá un perfecto catalizador de nuevas iniciativas de modernización de la planta hotelera balear.

ToloDeyaTolo Deya Tortella

Decano Facultad Turismo – Universidad de las Islas Baleares

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Web: http://fturisme.uib.cat/

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