Las patatas bravas de la hija de Obama en Barcelona

La hija del presidente de los Estados Unidos, Melia Obama, ha pasado unos días de turismo por Barcelona. Como lo hiciera Mark Zuckerberg la ciudad se ha convertido en un destino de atracción de personalidades estadounidenses del más alto nivel. La discreción con la que se trata a los visitantes es uno de los activos que valoran las ‘celebrities’.

Con discreción pero también con gran naturalidad, Melia Obama se desenvolvió durante cuatro días por la capital catalana junto a unas amigas. La hija mayor del presidente visitó la ciudad como cualquier otro turista. Visita obligada a la Sagrada Familia, paella en el Port Olímpic, algunas compras y hasta unas patatas bravas se cruzaron en su estancia barcelonesa.

Melia sigue los pasos de su padre Barack Obama que también visitó Barcelona y Madrid cuando era joven. Obama ha explicado en más de una ocasión que en su juventud había visitado España como mochilero. En este viaje su hija tampoco contó con muchos privilegios. En un restaurante no pudo contar con una mesa y sin ninguna excepción volvió al día siguiente para poder degustar unas croquetas y unos montaditos de jamón.

Llegó a Barcelona procedente de Niza, justo unas horas después del atentado que costó la vida a decenas de personas. Se alojó en un pequeño hotel de 4 estrellas que dispone 38 habitaciones situado en el distrito del Ensanche. Barcelona sigue sumando un tipo de visitante que demuestra el atractivo internacional que tiene la ciudad.

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