El nuevo cliente turístico es el viajero 3.0

La evolución de la demanda turística está modificando el perfil del cliente. La incidencia de la conectividad ha formado a un viajero que busca, comparte y gasta.

Los destinos turísticos y la oferta deben ser atractivos para el viajero 3.0. Su satisfacción dependerá de las experiencias y emociones vividas en el destino. Las ganas de vivir experiencias reales les lleva a querer alojarse preferentemente en apartamentos antes que en hoteles al considerarlo más auténtico.

El sector turístico es uno de los más sujetos al comportamiento digital del cliente. Las comunidades de viajeros y las aplicaciones móviles proliferan y su incidencia está siendo exponencial en las decisiones y comportamiento de los turistas. Se dejan aconsejar por prescriptores locales y no oficiales. El toque personal y humano es el que da satisfacción a este cliente.

Las redes sociales juegan un papel clave en los viajes de una franja muy amplia de la sociedad. Casi la mitad de la población europea comprendida entre 18 y 40 años utiliza las redes para decidir un destino de viaje.

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