Barcelona paraliza cualquier nuevo proyecto de alojamiento en la ciudad

El Ayuntamiento de Barcelona ha suspendido la emisión de licencias de todo tipo como mínimo durante un año prorrogable hasta contar con “un Plan Especial de Regulación de Alojamientos Turísticos para la ciudad”.

La alcaldesa Ada Colau ya había anunciado durante la campaña que abriría un periodo de reflexión sobre el modelo turístico de la ciudad “para asegurar que la actividad turística no representa ninguna fuente de conflicto con los vecinos y vecinas de la ciudad,  garantizar la calidad de vida de los ciudadanos y evitar alteraciones del orden público”.

Con esta medida quedan suspendidas oficialmente la emisión de licencias de hoteles, aparthoteles, apartamentos turísticos, pensiones, hostales, viviendas de uso turístico, residencias de estudiantes y albergues juveniles. El consistorio no ha hecho cálculos económicos de lo que supone esta decisión pero como mínimo afectará a una treintena de licencias hoteleras en trámite  y a las nuevas peticiones.

Pero la suspensión también afecta a los establecimientos ya existentes. Según ha comprobado Comunicatur, el anuncio publicado por la Gerencia de Ecología, Urbanismo y Movilidad del Ayuntamiento (Exp. num. 15PL16354) también queda suspendido “el otorgamiento de licencias de obras de edificación de nueva planta, gran rehabilitación, reforma o rehabilitación con cambio del uso principal del edificio, y el incremento de volumen o techo edificable, y/o los comunicados inmediatos y diferidos vinculados a la instalación o ampliación de estas actividades”.

“Esta es una suspensión cautelar, preventiva y temporal para reflexionar sobre el modelo turístico”, han asegurado desde el ayuntamiento. El nuevo gobierno de la ciudad quiere contar con “una radiografía fija del parque de alojamiento turístico en la ciudad que permita evaluar y diagnosticar la oferta existente y el impacto económico y social que tiene sobre el acceso a la vivienda, ocupación del espacio público, movilidad, diversidad de usos y producción y gestión de residuos”.

Los hoteleros de Barcelona aprueban la moratoria

El Gremio de Hoteles de Barcelona no ha criticado la suspensión. En voz de su presidente, Jordi Clos, espera que la moratoria sea “lo más corta y clara posible” y que sirva para conocer cuáles son las zonas más saturadas de la ciudad y donde se pueden ubicar más establecimientos y dónde no. También espera que sirva para luchar contra a los establecimientos ilegales y la economía sumergida.

Desde el ayuntamiento valoran la importante fuente de riqueza que produce el turismo  -contribuye en un 14% del PIB en la ciudad–, pero quieren hacerlo compatible con el día a día ciudadano. Colau ha declarado que “es una prioridad de gobierno hacer que el turismo sea sostenible y poner orden” y ha añadido que este sector se tiene que gobernar de forma democrática para redistribuir al máximo sus beneficios al conjunto de la ciudad.

Críticas de los partidos y la Generalitat

Tres grupos políticos de la oposición municipal (CiU, PSC y PP) han criticado la actitud de la alcaldesa en la toma de decisiones: “paralización de la ciudad”, “incertidumbre” o “medida que pospone el problema” son algunas de las afirmaciones de los partidos. La moratoria tampoco ha gustado a la Generalitat de Cataluña. Al conocer la decisión, en boca del Consejero responsable de turismo, Felip Puig,  ha considerado  que se trata de un error porque se ha tomado de manera «apresurada y unilateral, sin comentarla ni contrastarla con otras instituciones, como el mismo sector turístico y la Generalitat”.

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