OPINIÓN: TV3, una visión desfigurada del turismo

El pasado viernes 29 se presentó la nueva Agencia Catalana del Turismo. Ante una amplia representación del sector y de los medios, el consejero Huguet y los miembros de la dirección del nuevo organismo promotor dieron a conocer los objetivos y los detalles de esta ambiciosa empresa. Sorprendentemente, uno de los principales medios de comunicación de nuestro país, TV3, no asistió.

El nacimiento de la ATC es un hecho fundamental para la economía de Catalunya. Su creación supone una suma de esfuerzos de los sectores público y privado para la renovación de la industria turística en un entorno económico difícil y cambiante. El camino seguido en la creación de la agencia y el resultado final pueden ser cuestionados pero en ningún caso pueden ser ignorados, tal y como ha hecho la Televisión de Catalunya.

El turismo aporta el 12% del PIB del país y otro 12% en puestos de trabajo directos. 370.000 personas viven directamente del sector, líder en España. A pesar de la estacionalidad que viven en determinados ámbitos que lo componen, los productos turísticos no son deslocalizables como las empresas de las multinacionales; una razón más para valorar la aportación a la economía común.

Pero parece que estas razones no son suficientes para los responsables de los informativos de TV3. Parecen estar contagiados de una visión industrialista de la economía, propia del siglo XIX. Es la misma visión que hizo que un par de décadas atrás el país no fuera sensible a los inicios de la economía digital.

Los éxitos de la economía del siglo XXI se basan en el concepto de valor añadido más que en la simple manufactura de productos, especialmente a cuenta de terceros. En un mercado global, la competencia basada exclusivamente en la manufactura comporta deslocalizaciones, pérdidas de poder adquisitivo de los trabajadores y una alta inestabilidad de plantillas, a menudo marcada sólo por resultados bursátiles.

La industria turística es una base económica de la cual no podemos prescindir. Renovada, incluso reinventada, puede aportar un gran valor añadido. El turismo catalán ha proyectado en todo el mundo, más que ningún otro sector, nuestro estilo de vida, que ha sido admirado. Barcelona es el principal ejemplo. Y este estilo de vida, un valor añadido de peso, ha hecho que empresas y talento de cualquier parte del mundo quisiera instalarse en Cataluña. Un efecto saludable del turismo y la globalización.

¿Cuál es la visión global de TV3? Y esta reflexión se podría subscribir para otros medios de comunicación denominados generalistas que no saben o quieren situar la actividad y la industria turística en el lugar que le atañe. Los animo a continuar leyendo COMUNICATUR / per Enric Domingo edomingo@comunicatur.info

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