El absentismo laboral pone en riesgo la competitividad del turismo en Cataluña
El aumento de las bajas por incapacidad temporal se consolida como un problema estructural para la hostelería y la restauración

El aumento sostenido de las bajas por incapacidad temporal (IT) se ha convertido en uno de los principales problemas estructurales del mercado laboral catalán, con un impacto directo en el sector de la hostelería, la restauración y el turismo. Los datos del periodo 2013-2025 muestran que el absentismo ha dejado de ser un fenómeno puntual para convertirse en un factor que condiciona la productividad y la viabilidad de las empresas.
Aunque la hostelería no registra las tasas de IT más elevadas del sector servicios, su impacto es especialmente crítico debido a la naturaleza del sector: plantillas reducidas, elevada presencialidad, estacionalidad y una fuerte dependencia de la continuidad del servicio. Cualquier ausencia tiene efectos inmediatos sobre la organización del trabajo y la calidad de la atención al cliente.
Uno de los elementos más preocupantes es el predominio de las bajas de corta duración. Más de tres cuartas partes de los procesos de incapacidad temporal no superan los quince días, con una elevada concentración de ausencias de entre uno y tres días. Este tipo de absentismo es el más difícil de gestionar, ya que impide planificar sustituciones, incrementa las sobrecargas de trabajo y genera tensiones internas en las plantillas.
El impacto económico de la incapacidad temporal es también un freno a la competitividad del sector. Los costes directos e indirectos asociados a las bajas laborales limitan la capacidad de inversión, de innovación y de mejora de las condiciones de trabajo, en un contexto de márgenes estrechos y fuerte presión de costes.
Ante este escenario, el sector considera imprescindible mejorar la gestión de la incapacidad temporal, reforzando el papel de las mutuas colaboradoras y agilizando los procesos de diagnóstico, seguimiento y recuperación. El objetivo es reducir bajas innecesariamente largas, preservar la salud de los trabajadores y garantizar la sostenibilidad de un sector estratégico para la economía catalana.



