‘El turismo mata la ciudad’
Barcelona no gana para disgustos. En una semana se le están acumulando las malas noticias que afectan de lleno a la credibilidad de la ciudad como destino turístico.

El sector turístico ha reaccionado pidiendo contundencia en cuestiones de seguridad. La imagen de un destino tiene como primer puntal la seguridad. La muerte de un miembro de un gobierno en una ciudad de un país extranjero o el robo valorado en 30.000 euros de un mandatario durante sus vacaciones son noticias demoledoras para los mercados emisores turísticos emergentes.
Para aquellos que ya han decidido visitar la ciudad y se encuentran pasando unos días de ocio, tampoco es grato encontrarse en uno de los edificios arquitectónicos más emblemáticos del modernismo de Barcelona una pancarta tan negativa como la desplegada por Arran. El mensaje de que el turista no es bienvenido a Barcelona va cuajando entre los visitantes. La ‘turismofobia’ avanza al mismo ritmo que la inseguridad.
Los hoteleros barceloneses han reclamado una respuesta rápida al ayuntamiento. Les preocupa que con la temporada de verano comenzada se vuelvan a vivir situaciones que dañen seriamente la reputación del destino.



