La tomadura de pelo de la economía colaborativa en el turismo
Se puede calificar de timo ver cómo una multinacional como Airbnb que factura millones de euros en España sólo paga 72.152 euros en el impuesto de sociedades. No es de extrañar que empresas del sector se lleven las manos a la cabeza y directamente lo consideren una tomadora de pelo.

En el Registro Mercantil, Airbnb declara 286 mil euros de beneficio después de una facturación de casi 5 millones de euros. Para salvarse del pago de impuestos la compañía tiene sede en Irlanda, con tributación muy inferior al resto de países de la UE, y fuerza a inquilinos y propietarios de las viviendas a pagar en ese país. Para España deja la tributación de aspectos menores vinculados al servicio de márqueting.




