Los aeropuertos de Reus y Girona no levantan el vuelo

Reus y Girona no paran de perder vuelos y viajeros mes a mes y año tras año. El balance pone en peligro estas infraestructuras que dependen totalmente de las compañías de bajo coste.

En el caso de Girona son dos años consecutivos de caída libre. La pérdida de viajeros le harán cerrar el año por debajo de los 2 millones, lejos de los 5,5 millones del 2008. Ryanair supone hasta el 90% de la actividad del aeropuerto. Desde que la aerolínea irlandesa de bajo coste abrió vuelos en El Prat, ahora hace cinco años, ha dejado más desprovista de vuelos a Girona. Y lo peor es que el futuro todavía es más negro y no deja entrever ninguna luz. Ryanair seguirá reduciendo rutas en 2016.

En el caso de Reus la situación es también dramática. En los momentos de máximo esplendor del aeropuerto, en 2009, llegó al récord de los 1,7 millones de viajeros. Se hablaba entonces de lograr los dos millones al año siguiente. Este 2015 cerrará en 700 mil, el peor balance de su historia. El año pasado ya fue malo y pasaron por sus instalaciones más de 850 mil. Ya son seis años de descensos consecutivos y el futuro tampoco es muy alentador. El aeropuerto hizo inversiones para poder mover 3 millones de viajeros para dar respuesta a una demanda de Ryanair que quería abrir una base operativa en Reus. La aerolínea no concretó esta apuesta y ahora sólo mantiene 5 rutas frente las 25 que tenía en 2009.

Las cortas distancias entre el aeropuerto de Barcelona y los de Reus y Girona hacen difícil el desarrollo de estos aeropuertos. Más todavía cuando El Prat sigue teniendo capacidad de crecimiento. Los aeropuertos de la Costa Brava y Costa Dorada no hacen de terminales satélite de Barcelona puesto que El Prat todavía puede absorber conexiones. Una de las soluciones es ofrecer estas dos infraestructuras a otras compañías de bajo coste o para vuelos chárter punto a punto. Aunque estas conexiones son totalmente estacionales y de poca capacidad.

0 0 0 0