La Generalitat prevé recaudar unos 70 millones por el impuesto turístico en 2015

Administraciones y empresarios se reunieron hace unos días en Barcelona para hacer balance de la aplicación del impuesto sobre las estancias en los establecimientos turísticos en Cataluña ahora que hace un año y medio de su aplicación.

La directora general de Turismo de la Generalitat, Marian Muro, presentó las cifras: 41 millones de euros recaudados, el 50% de los cuales en la ciudad de Barcelona; el 46% de la recaudación procede del tramo más bajo de la cuota —más del 90% de los turistas paga menos de 1 euro al día— , de los 731 municipios que han participado del Fondo de Fomento del Turismo (formado por administraciones y empresarios), sólo 233 han presentado justificación de dónde irá el dinero recaudado (los consejos comarcales serán quienes gestionen el dinero de los municipios de su comarca que recauden menos de 6.000 euros con el objetivo de mancomunar proyectos y potenciar el territorio). Muro prevé que la recaudación para el próximo año será de entre 60 y 70 millones de euros.

«La Agencia Tributaria comienza ahora un Plan de inspecciones para ver qué ha pasado con municipios que a pesar de tener alojamientos no han recaudado nada», explicó la directora general en el acto organizado por la Diputación de Barcelona y el CETT. Marian Muro añadió que «se ha ido pagando a los municipios como estaba previsto y se ha cumplido con la finalidad del impuesto ya que se ha destinado el 100% a proyectos turísticos». El 30% de la recaudación total del impuesto se devuelve a los municipios que han ingresado más de 6.000 euros y los consejos comarcales, mientras que el 70% restante lo gestiona directamente la Generalitat. Todos los ayuntamientos y entes turísticos deben coordinar con la Generalitat las acciones y proyectos donde destinarán el dinero recaudado.

Empresarios a favor y en contra

«La tasa ha tenido muy buena acogida en Sitges, aunque los impuestos no gustan a nadie. Estoy en contra, sin embargo, que haya tanta fiscalización por parte de la administración en cuanto a dónde destinar el dinero sobre todo en destinos maduros como el nuestro», afirmó Josep Anton Matas, presidente del Gremio de Hostelería de Sitges. El presidente del Gremio de Hoteleros del Maresme, Santiago García-Nieto, destacó que «no todos los empresarios estamos de acuerdo con el impuesto y no todo ha sido tan fácil». Garcia-Nieto señaló que en destinos como el Maresme con un 90% de touroperación «cobrar el impuesto cuando tienen que marcharse 1.000 personas en un solo día, en hoteles con 500 habitaciones, genera problemas de logística y de personal». Aseguró que «en muchos casos es el empresario quien ha asumido el coste de la tasa porque los TTOO sobre todo los alemanes no quieren cobrar la tasa fuera del precio final».

El director de Turismo del Ayuntamiento de Barcelona, Joan Torrella, sentenció que «nadie dejará de venir a Barcelona por la tasa, que ha venido para quedarse, y el balance es positivo. Pero debe haber una perspectiva dinámica y debe ir cambiando». En este sentido, el profesor de la Universidad Rovira y Virgili, Juan Antonio Duro, planteó una serie de preguntas en el transcurso de la jornada: «¿si el impuesto es autonómico los proyectos deben ser regionales o locales? ¿Se podrían plantear diferentes tipos impositivos teniendo en cuenta si la temporada es alta o baja? ¿Qué pasa con los municipios que tienen alojamientos pero no vocación turística, cómo afrontarán este futuro?»

El director general de la Agencia Catalana de Turismo, Xavier Espasa, recordó que entre los años 2011 y 2013 —período que incluye el de la aplicación del impuesto— Cataluña ha aumentado el número de turistas en 3 millones. «No hemos perdido competitividad y sin la aplicación del impuesto en el año 2013 no hubiéramos podido hacer promoción turística», sentenció.

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