El turismo religioso recupera alojamientos emblemáticos

Los monasterios de Montserrat y de Santa Maria de Vallbona acaban de reabrir sus hospederías una vez acabados los trabajos de remodelación y adecuación de los edificios.

En Montserrat, el edificio, que se ha rehabilitado íntegramente, cuenta a partir de ahora con 39 habitaciones y 45 camas, además de un nuevo espacio para reuniones en el último piso. El edificio de la hospedería del Monasterio se había reformado a finales del siglo XIX y, con la reciente actuación, se ha reforzado la estructura del edificio, se han adecuado las habitaciones –con baño completo en cada una de ellas- y se ha adaptado el edificio a las normas de seguridad y de accesibilidad. Las obras, con un presupuesto de 3 millones de euros, han durado un año y tres meses.

En el caso de la hospedería del monasterio cistercense de Santa Maria de Vallbona, en Vallbona de les Monges (l’Urgell, ha estado cerrada durante cinco años. Las obras han permitido un acceso independiente al monasterio para conseguir una mejor separación de la vida de las religiosas de clausura con la del público que va a Vallbona.

Las religiosas se cuidan de la hospedería, situada en una planta totalmente renovada con 20 habitaciones dobles, una capilla, dos salas (una para eventos y reuniones y el comedor) y el Refugio Sant Bernat (24 plazas) para grupos de jóvenes. Las propias monjas elaboran las comidas con los productos de su propio huerto. Vallbona de les Monges forma parte de la ruta turística cultural del Cister junto con los monasterios de Poblet y Santes Creus.

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