Duplicar recursos en promoción turística en tiempo de crisis, mal negocio

OPINIÓN – El futuro Consorcio DO Alella, al cual se han sumado quince municipios del Vallès Oriental y el Maresme, pretende impulsar la actividad turística del territorio. Sorprende que en momentos de crisis y de reajustes presupuestarios en la administración pública se constituya un nuevo organismo que duplica las funciones de los actuales consorcios turísticos del Maresme y el Vallès.

La unión de esfuerzos para promover económicamente los dos territorios alrededor de un Plan de Fomento de turismo enológico es muy loable pero deja entrever un cierto desconocimiento de la realidad promocional del turismo en Cataluña y las tendencias actuales en este campo.

Instituciones y empresas turísticas catalanas están trabajando conjuntamente para fortalecer las marcas territoriales dotándolas de atributos diferenciadores, de productos que las hagan especiales y atractivas. La DO Alella tiene potencialidades para crear producto turístico a su alrededor pero este debería incluirse en el portafolio de productos de las marcas Costa de Barcelona – Maresme y el Vallès Oriental.

El turismo enológico se debe sumar a la línea de trabajo y promoción de los respectivos consorcios de turismo de ambas comarcas. Las aportaciones económicas previstas por los ayuntamientos a este nuevo organismo DO Alella se podrían derivar a mejorar la financiación de sus Consorcios de Promoción Turística y especialmente para potenciar el enoturismo. Estos dos consorcios ya han sumado esfuerzos para promover conjuntamente las Jornadas Gastronómicas de la Uva y el Vino de la DO Alella durante los últimos años, aparte de otros proyectos conjuntos como la ruta del Bus Turístico Catalunya que va de Barcelona a Mataró pasando por el Circuito de Catalunya y La Roca Village.

En sintonía con las tendencias de sumar esfuerzos y recursos, ahora hace un año, la Costa de Barcelona – Maresme fue pionera en unir a las instituciones públicas y privadas para promover una marca turística. La Generalitat de Catalunya, la Diputación de Barcelona, el Consorcio de Promoción Turística del Maresme, la Cámara de Comercio y la Asociación Turística de Empresarios Costa de Barcelona-Maresme firmaron un acuerdo que reforzaba la coordinación e integración de las iniciativas públicas y privadas del sector. En este sentido, el Consorcio de Promoción del Maresme, que se ha destacado por su tarea de proyección de la marca y de la oferta del territorio, se ha convertido para algunos en un consorcio modélico en Cataluña en el ámbito local. Con estas credenciales tiene mucho sentido racionalizar los recursos y esfuerzos focalizándolos en fórmulas que ya funcionan, como el propio Consorcio del Maresme o incluso ir más lejos, y sumarse a otros entes de promoción. / Opinión Comunicatur

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