Saloufest reabre el debate sobre el modelo turístico

La llegada de 9.000 jóvenes británicos a Salou bajo el reclamo del deporte y la fiesta han reabierto el debate sobre el modelo turístico de Cataluña. Estos turistas han dejado 4 millones de euros en el municipio pero también un enfrentamiento institucional que se ha cerrado en falso. El precio de la desestacionalización turística, a debate.

Los medios de comunicación se han volcado en la crítica de Saloufest. El Ayuntamiento y el sector de la Costa Daurada (Tarragona) han querido desvincularlo del denominado turismo de borrachera y han defendido la oportunidad que supone atraer turistas fuera de temporada y generar riqueza.

Desde hace años, el sector turístico catalán y las administraciones están trabajando a fondo para conseguir desestacionalizar la temporada, para crear actividad turística más allá de los meses de verano. Llenar hoteles, restaurantes y espacios de ocio durante todo el año es un objetivo de municipios y destinos turísticos consolidados en verano que aprovechan acontecimientos diversos (competiciones deportivas, congresos, encuentros internacionales…) para generar riqueza también en la temporada baja.

Algunas voces critican que esta desestacionalización se ha llevado a cabo a cualquier precio, aceptando grupos de jóvenes que visitan Cataluña para emborracharse y desenfrenarse, con la consiguiente molestia a los vecinos y desprestigio del destino que los acoge. Otras opinan que en estos casos no se debe hablar de turismo sino de incivismo, y dejar que la autoridad ponga freno al desmadre haciendo cumplir las ordenanzas.

La Saloufest sólo es un ejemplo de cómo las poblaciones catalanas acogen grandes grupos de turistas captados por turoperadores que llenan hoteles a cambio de precios ajustados. Los viajes del Imserso también responden a este principio, pero en este caso, los jubilados no generan las molestias que provocan los turistas pasados de vueltas.

En muchos casos, ayuntamientos y sector turístico local están haciendo esfuerzos por la calidad, apostando por sellos de especialización en turismo familiar: Salou, Lloret de Mar o Calella son ejemplo. El consejero de Turismo de la Generalitat, Josep Huguet, ha advertido a Salou que podría perder la certificación de Destino Familiar si no se garantiza el civismo en el municipio. Las manifestaciones de Huguet han enervado los ánimos en la población, que fue pionera el año 2002 al obtener esta marca de la Generalitat. El Ayuntamiento de Salou, el Patronato de Turismo de la Costa Dorada y la Cámara de Comercio de Tarragona han pedido “prudencia y responsabilidad” al consejero porque en el contexto actual de la polémica sus manifestaciones son inoportunas y perjudiciales para el destino.

Tarde o temprano hará falta abrir nuevamente este debate del modelo turístico catalán. En esta ocasión seriamente y teniendo en cuenta la realidad turística del país, las características y cantidad de la oferta turística, el posicionamiento real del destino en los mercados y entre los clientes. Hablar de un modelo de futuro para Cataluña sin conocer la verdad de las empresas y los profesionales del sector sólo servirá para volver a cerrar en falso este debate.

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