Partenariado público-privado: el modelo de gobernanza del turismo sostenible y competitivo

La directora general de Turismo de Cataluña, Marian Muro, explica en un artículo a Comunicatur el modelo de relación entre los actores turísticos públicos y privados de Cataluña que la OMT ha destacado como ejemplo de buenas prácticas.

El turismo se ha convertido en la primera industria mundial, un fenómeno de escala planetaria que requiere de instrumentos que permitan su gestión. Instrumentos de planificación para generar modelos turísticos ordenados e instrumentos de gobernanza para garantizar su competitividad.

Los vínculos entre los ámbitos público y privado en el sector turístico son mucho más intensos que en otros sectores, especialmente porque la oferta básica de la experiencia turística, y que se convierte en la principal motivación de visita, habitualmente está gestionada desde el ámbito público. Tanto para la creación de producto turístico como para su promoción y difusión se hace necesario el concierto entre los agentes públicos y privados que gestionan los recursos. Más competitivo será un destino cuanto más alineados tenga a los diferentes actores en una misma dirección.

El Plan Estratégico del Turismo en Cataluña 2013-2016, las Directrices Nacionales del Turismo 2020 y el Plan de Marketing Turístico de Cataluña 2013-2016, que en su fase de redacción contaron con un amplio nivel de participación privada y pública, dibujan un modelo de competitividad sostenible que no se entendería sin una visión compartida por todos los agentes del sector.

Pero el partenariado público-privado no es sólo un mandato que emana de los Planes de Turismo, ni un desiderátum más o menos compartido entre los diferentes agentes del sector. La cultura del partenariado nace de una actitud de diálogo, de consenso y de compartir visiones, y debe surgir a partir del convencimiento que sólo la actuación concertada nos permitirá conseguir los objetivos que nos marcamos como destino.

El concepto del partenariado público-privado está presente en la promoción turística de Cataluña desde hace algunos años. Si bien la constitución de la Agencia Catalana de Turismo en 2010 fue el momento de máxima exposición formal, el concepto de partenariado ya crecía a escala más reducida en las plataformas de relación con el sector: los Clubs de Producto y los Sellos de Especialidad en Destino.

Los Clubs de Producto empiezan a crearse a partir de los años 90, siguiendo el patrón de los que ya operaban en otros mercados como el francés, y se convirtieron en una pieza clave en la estrategia de segmentación que las autoridades turísticas de Cataluña comenzaban a aplicar. En el caso de los sellos de especialidad en destino cabe destacar el modelo de los Destinos de Turismo Familiar (DTF), orientado a posicionar en los mercados emisores aquellos destinos que hacen un esfuerzo especial para orientar su producto a las familias que viajan con niños. A diferencia de los Clubs de Producto, la certificación DTF requería que fuera el municipio el que, inicialmente, solicitase este reconocimiento presentando un proyecto de adaptación donde se contemplara la propuesta tanto de la oferta pública como de la privada. En este caso, pues, era necesario un primer partenariado público-privado (municipio y empresas de cada localidad) para sumarse a la estrategia global de promoción de Cataluña.

Posteriormente, durante 2015, y atendiendo la directriz de orientación a la demanda que marca el Plan de Marketing Turístico, la transformación de Clubs y Certificaciones en Marcas, Sellos, Productos Avalados y Rankings, no hace otra cosa que subir un peldaño más en la filosofía del partenariado público-privado.

Pero posiblemente sea el turismo de reuniones el programa de trabajo de la Agencia Catalana de Turismo (ACT) donde más desarrollada podemos encontrar esta filosofía del partenariado público-privado, con la creación del Cataluña Convention Bureau (CCB) a finales de 2010.

Una vez interiorizada la cultura del partenariado gracias a la creación de los Clubs de Producto y de los sellos de especialidad, en diciembre de 2007 el Parlamento de Cataluña aprueba sin ningún voto en contra la Ley 15/2007 de creación de la Agencia Catalana de Turismo. La Agencia se define como una entidad mixta público-privada. Supone la culminación y la expansión a nivel global de todo el trabajo de concertación desplegado previamente a nivel local. La ACT firma cada año un Convenio bilateral con cada uno de los 6 socios (Patronatos de Girona, Tarragona, Lleida, Diputación de Barcelona, Turismo de Barcelona y Consejo General de Cámaras de Cataluña) que recoge como se materializan sus aportaciones (dinerarias y/o en especie).

La Agencia, hacia el año 2008, inició la dinámica de captación de partners estratégicos, entendidos como organizaciones, empresas o entidades con quién compartía objetivos de promoción y de marketing y que podían aportar recursos a cambio de prestaciones en forma de aprovechamiento de las herramientas de marketing que desarrolla la Agencia.

Sumando todos estos conceptos mencionados, podemos afirmar que sólo el partenariado público-privado ya aporta recursos a la ACT por valor de unos 4 millones de euros cada año que se invierten íntegramente en la promoción de los destinos catalanes. El resto del presupuesto de la Agencia, alrededor de 14 millones de euros más, proviene del Fondo para el Fomento del Turismo, constituido con los recursos de la recaudación del Impuesto sobre las Estancias en Establecimientos Turísticos (IEET), en vigor desde el mes de noviembre de 2012. Si la implantación en Cataluña del IEET puede ser calificada de éxito es en buena parte gracias a esta actitud de partenariado que preside la relación entre sector público y privado en Cataluña.

Más allá del ámbito de la promoción turística que impulsa la ACT, la filosofía de la concertación público-privada preside también el modelo de gobernanza impulsado desde la Dirección General de Turismo siguiendo las directrices del Plan Estratégico. La creación de la Mesa de Turismo en 2013 responde a esta necesidad de trabajar la gestión del modelo turístico también desde la cultura del partenariado público-privado. La Mesa del Turismo se estructura en cuatro comisiones que trabajan de manera autónoma sus respectivos objetivos.

Si la Mesa del Turismo garantiza la aplicación de la cultura del partenariado público-privado en la definición y aplicación de la política turística, la Comisión Interdepartamental cumple esta misma función, pero en este caso en relación a la necesaria coordinación entre los Departamentos de la Generalitat que tienen incidencia en algún aspecto de la experiencia turística. Por último, desatacar que la Dirección General de Turismo ha fomentado también la creación de mesas temáticas que han permitido impulsar líneas de trabajo que requieren de un esfuerzo orientado a poner en valor experiencias turísticas con alto potencial, pero aún no suficientemente desarrolladas en nuestro territorio. Es el caso de la Mesa del Enoturismo y de la Mesa del Ecoturismo.

A la vista de todas las actuaciones citadas, podemos asegurar que el partenariado público-privado forma parte del ADN de la gestión del turismo en Cataluña. La tradición de concertación está suficientemente consolidada en este sector como para permitirnos manifestar que el factor confianza, imprescindible para hacer posible el trabajo bajo las dinámicas del partenariado público-privado, es el que nos ha permitido llegar a este punto. Confianza que parte de esta actitud abierta de diálogo a la hora de debatir, de generosidad en compartir las visiones y de compromiso para construir juntos.

MarianMuro_GeneCat

Marian Muro

Directora general de Turismo
Generalitat de Cataluña

 

 

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