Los ayuntamientos se quedan con la mitad de la recaudación de la tasa turística

El Parlamento de Cataluña ha aprobado que los ingresos de la tasa turística se repartan al 50% entre la Generalidad de Cataluña y los ayuntamientos. También ha aprobado una modificación de las tarifas que afectará a los cruceros y las viviendas turísticas.

Los más de 45 millones de euros anuales que se recaudan en Cataluña por el Impuesto de Estancias en Alojamientos Turísticos se distribuirán a partes iguales entre los dos niveles de la administración, lo que supondrá una inyección extra de dinero para las corporaciones locales. Se trata de una reivindicación defendida por los municipios que pasarán de ingresar del 30 al 50% de lo recaudado.

La Ley catalana de presupuestos también ha aumentado los importes de la tasa. Aquellos cruceros que quedaban exentos de pagar debido a que su estancia era inferior a 12 horas ahora deberán abonar 0,65 euros y los de más de 12 horas, 2,25 euros. Estas tarifas se aplicarán a barcelona, en el resto de puertos de Cataluña la tarifa será de 2,25 euros y solamente se aplicarán a las embarcaciones que superen las 12 horas.

La ley incluye una tarifa especial que se aplicará a las estancias en los establecimientos que, dentro de un centro recreativo turístico, estén situados en las áreas en que se admiten actividades de juego y apuestas. Está pensada para los futuros hoteles de BCN World. Los importes van de los 5 euros por establiemnts de 5* y lujo, pasando por los 3,5 euros para hoteles de 4 estrellas y la mínima cuota de 2,5 euros para el resto de alojamientos.

Castigo tributario a las viviendas turísticas
Por otra parte, en el caso de Barcelona, los apartamentos y viviendas de uso turístico de la ciudad verán incrementada la tarifa de 0,65 euros a 2,25 euros por persona y noche (un incremento del 200%). En el resto de Cataluña las viviendas turísticas quedarán en 0,90 euros.

La Asociación de Apartamentos Turísticos de Barcelona, Apartur, ya anunció que si se aprobaba esta subida la denunciarían al considerarla desproporcionada ya que sitúan la tasa de una vivienda en el nivel de los hoteles de la máxima categoría. Apartur cree que es una clara discriminación dado que el impuesto no grava de forma equitativa a los negocios según su capacidad económica. Se preguntan por qué una vivienda turística de Barcelona ha de pagar los 2,25 €, el mismo que un hotel de lujo, mientras que los hoteles de 4 * e inferiores de la misma ciudad tienen una tarifa de 1,10 €. Se prevé una batalla legal.

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