La tasa turística se generalizará en todos los destinos

Las principales ciudades turísticas europeas y los destinos internacionales más relevantes cuentan con impuestos que gravan directamente al turista.

En España aún no se ha implantado más allá de Cataluña y Baleares, pero después de constituirse los nuevos gobiernos locales y regionales vuelve a surgir el debate sobre tasas turísticas. Se ha demostrado que la competitividad de un destino no queda dañada con un impuesto de estas características. Ningún turista deja de viajar por este tipo de gravámenes.

Prácticamente todas las ciudades europeas lo han incrementado. Lisboa ha doblado el coste de la tasa y París, por ejemplo, ha subido en dos dígitos (12%) el impuesto que cobra en los alojamientos. En Alemania, Holanda, Italia o Croacia está subiendo el tipo impositivo. Regiones como el Algarve la han empezado a aplicar este mismo verano.

¿Y en España? El sector del alojamiento siempre ha sido muy reacio pero la realidad global se impone. Cataluña y Baleares se mantienen en la franja baja de este recargo comparado con otros destinos. El nuevo gobierno de Canarias ya se está planteando trabajar con el sector turístico del archipiélago una posible tasa sobre la estancia de los visitantes y en la ciudad de Valencia y a lo tienen incorporado como medida a aplicar.

La modalidad de tasa turística es variada. En el caso de los destinos insulares como Japón, Bali, el caribe, Nueva Zelanda… optan por un impuesto de entrada/salida. Otros optan por aplicar un porcentaje sobre el importe de la factura, como en Estados Unidos. Y la más habitual en nuestro entorno, es la que grava con un importe determinado cada pernoctación realizada en un alojamiento.

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