Entrevista a Ramon Ramos, director del Patronato de Turismo Costa Brava Girona

RAMON RAMOSEl Año de la Gastronomía de Cataluña está a punto de terminar y, por tanto, es el momento de hacer valoraciones. La primera podría ser que la demarcación de Girona se ha destacado como una de las zonas más activas. El Patronat de Turisme Costa Brava Girona ha encabezado la promoción de su territorio a través del vino y otros productos agroalimentarios.

¿El enoturismo es un buen ejemplo de trabajo conjunto entre Administración y sector privado?

Sí, y estamos muy orgullosos de ello. La implementación con éxito de este modelo ha provocado que varios destinos hayan manifestado que quieren conocer nuestro caso y nuestro sistema interno de organización, así como también nuestra estrategia de márketing, promoción y comunicación.

Uno de los mejores ejemplos de éxito es la “Ruta del Vi DO Empordà”, un club puesto en marcha precisamente por el Patronat, en el que hay una extensa oferta que va más allá de lo que sería una simple ruta. ¿Nos podría explicar qué oferta real hay detrás de dicha ruta?

La Ruta del Vi DO Empordà es una amalgama de empresas y administraciones públicas que comparten un objetivo común: promover el enoturismo. Entre esas empresas, las más numerosas son las bodegas, pero el enoturismo va mucho más allá: contamos con alojamientos, restaurantes, empresas de ocio, enotecas, tiendas especializadas, sommeliers personalizados, museos, agencias receptivas e, inclusos, espacios de vinoterapia.

¿Cómo ha sido recibida por el sector vitivinícola, el turístico, la sociedad ampurdanesa en general?

El proyecto ha tenido una acogida magnífica desde el primer instante. Existía una inquietud entre los empresarios por introducirse en el sector, veían cómo se abría una puerta a la diversificación de su negocio y la adaptación.

¿Se ampliará de cara al año que viene?

Siempre estamos abiertos a acoger más bodegas ampurdanesas al Club, siempre y cuando sean visitables. Es condición sine qua non que las bodegas abran las puertas al público de forma regular y profesionalizada. También son bienvenidas otras empresas que aporten valor añadido a la oferta enoturística de la Costa Brava.

Otra acción muy innovadora de promoción ha sido el “Vivid, el festival del vino”. La Agencia Catalana de Turismo otorgó el premio de Enoturismo de Cataluña 2016 en la categoría de entidades públicas al Patronat por este festival. Pero, ¿qué respuesta ha tenido por parte del público?

Este año hemos impulsado la 3ª edición del festival Vívid y hemos constatado como, año tras año, se va consolidando. En esta ocasión, desde el Patronat hemos impulsado un estudio para valorar su impacto en el destino y los resultados nos han complacido. Las más de 75 actividades que han conformado el último Vívid han generado  un impacto económico de cerca de medio millón de euros (481.089 €). Se han contabilizado 7.305 asistentes, que han realizado un gasto medio de 24,69 euros cada uno.

Todo ello refleja  que el enoturismo también se puede trabajar como un producto muy interesante para el turismo, ¿pero quizás requiere de estrategias de promoción distintas a la de otros subsectores turísticos?

Evidentemente, la segmentación de productos es clave en nuestro trabajo. Desarrollamos acciones promocionales dirigidas al cliente final, así como también actuaciones dirigidas a prescriptores y canales de intermediación, y campañas de comunicación específicas.

¿El enoturismo tiene suficiente fuerza por él mismo o debemos contemplarlo como una parte del turismo gastronómico y hablar de enogastronomía?

En muchos destinos tiene suficiente peso por ser la principal motivación de viaje. En la Costa Brava, sin embargo, con la riqueza gastronómica de la que gozamos, nos costaría mucho concebir una promoción del enoturismo por separado, ya que entendemos que son dos mundos que van totalmente vinculados. Forman parte de nuestros valores turísticos fundamentales.

Primero fue El Bulli, después el Celler de Can Roca…hay 17 estrellas Michelin en las comarcas de Girona. Esto puede hacernos pensar que tenemos la mejor gastronomía del mundo. ¿Desde el Patronat lo ven así?

A nivel estatal, Girona destaca por ser la provincia con el número más alto de estrellas Michelin por habitante, por encima de Guipúzcoa. Si la misma comparativa la hacemos a nivel europeo, Girona también se sitúa en primer lugar por encima de ciudades como Paris, Roma, Londres y Berlin. Incluso así, no consideramos que seamos los mejores del mundo. Diariamente trabajamos para conseguir la excelencia y convertirnos en un destino enogastronómico líder.

Los cocineros son los verdaderos protagonistas y hemos visto muy implicados a los hermanos Roca en acciones de promoción turística…

Los hermanos Roca, así como otros cocineros de Girona, son embajadores de la gastronomía de la Costa Brava i del Pirineo de Girona en el exterior; siempre están dispuestos a proyectar el territorio y los productos locales. Creen en el binomio gastronomía y turismo.

El punto álgido de este año tan increíble para la enogastronomía de Girona ha sido la gala gastronómica donde se ha presentado la prestigiosa Guía Michelin España & Portugal. ¿Qué impacto tiene esta gala?

Los beneficios que el territorio percibirá al acoger la gala de la Guía Michelin son una obviedad. En términos económicos, se activa el sector servicios y se reactivará turísticamente el destino; en términos de identidad, crece el sentimiento de orgullo y de autoestima de los gerundenses y del sector de la hostelería; y en términos de proyección y notoriedad, mejora la imagen y el posicionamiento de la marca Costa Brava como destino gastronómico.

¿Por qué cree que los responsables de la Guía Michelin escogieron Girona para llevarla a cabo?

Básicamente por la representatividad que tienen los restaurantes de Girona en la guía y por contar con la figura y el apoyo de Joan Roca en el territorio. Como ya hemos dicho, a fecha de hoy, contamos con diecisiete estrellas Michelin repartidas entre trece establecimientos y somos la provincia española con más representación en la Guía.

Al hablar de estrellas, uno puede pensar que la apuesta es el turismo de lujo…¿o el turista gastronómico no se enmarca en este segmento?

Creo que el turismo gastronómico es muy transversal, hay propuestas para todos los bolsillos en función del tipo de cocina y los productos que se quieran conocer. También es cierto que contar con establecimientos con estrella nos posiciona en un segmento de un mayor poder adquisitivo.

¿No le parece un poco paradójico que, ante todo este panorama, aún encontremos en los destinos de sol y playa el tópico de Sangría & Paella?

Con una buena formación profesional, sensibilización del sector y una comunicación apropiada, se quiere revertir esta oferta e imagen.

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