En defensa del turismo familiar: otro turismo es posible

La ciudad de Calella es un destino de éxito y la cuna del turismo moderno en Cataluña. A lo largo de seis décadas, el destino ha sabido mantener su oferta de destino familiar, adaptándose a los constantes retos turísticos, abriendo nuevos mercados emergentes y desarrollando nuevos nichos de mercado.

Hoy, la comunidad turística de Calella puede exhibir ufana la cifra 2.000.000 de pernoctaciones al año, testigo de un sector profesional, dinámico y con pleno apoyo institucional. La oferta que ha facilitado este éxito es una combinación de turismo familiar, deportivo, de bienestar y cultural amparada por el sol y la playa.

Ahora bien, como en otros destinos y sociedades abiertas de nuestro entorno, Calella debe hacer frente a los diferentes retos que significa concentrar en un pequeño espacio un gran número de personas dispuestas a vivir intensamente su tiempo libre.

Recientemente, la ciudad ha tenido que sufrir el caso de un touroperador que ofertaba estancias para jóvenes basadas en la ingesta continua de alcohol. La comunidad turística de Calella se ha sentido muy dolida. En primer lugar, porque uno de los suyos cometió el error de aceptar una propuesta de estas características. Por otro lado, por la imagen distorsionada que ha ofrecido a futuros visitantes de este destino familiar.

Afortunadamente la reacción decidida del Ayuntamiento, de la comunidad turística y del apoyo de la Generalitat, contuvo los conflictos y las consecuencias de esta oferta.

Este no es un caso aislado, es un mal que se extiende en la sociedad contemporánea. El consumo prematuro y desmesurado de alcohol se ha extendido a un buen número de jóvenes. El fenómeno del “botellón” preocupa por igual a padres, educadores e instituciones.

Este fenómeno también es propio de los jóvenes de los países europeos que nos visitan. Jóvenes que llevan sus hábitos a los destinos que los acogen y que pueden suponer un grave problema de convivencia en los destinos, especialmente los familiares.

Las medidas de actuación de los destinos ante este fenómeno no pueden ser individuales. Hace falta un entendimiento y una coordinación entre los diferentes agentes de la comunidad turística, las instituciones de destino y la Agencia Catalana de Turismo. Después hace falta que los destinos afectados trabajen en colaboración para poder hacer frente a los touroperadores que ofrecen paquetes “alcohólicos”; todos unidos evitarán que se dañe la imagen de su oferta.

Como no podría ser de otra manera, Calella quiere compartir su experiencia con los demás destinos catalanes que han tenido que sufrir este tipo de fenómeno. Sólo juntos podremos desarrollar las mejores estrategias para preservar la integridad y la sostenibilidad de nuestra oferta turística. Es nuestra responsabilidad como cuna del turismo en Cataluña y firmes defensores del turismo familiar y del bienestar.

Montse_Candini

 

Montserrat Candini

Alcaldesa de Calella

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