Los EREs llegan también al sector turístico catalán

La crisis está afectando a todos los sectores sin distinción como lo demuestran los anuncios de expedientes de regulación de empleo (EREs) de algunas empresas turísticas catalanas. No es habitual que a punto de empezar la temporada de verano aparezcan noticias sobre reducción de empleo en el turismo.

Empresas como el hotel Juan Carlos I, el hotel Princesa Sofía o las compañías aéreas Spanair o Vueling tienen previsto reducir las plantillas para superar la situación. En Catalunya, durante los cinco primeros meses del año, hay algo más de 60 mil trabajadores afectados por algún expediente de regulación de empleo (ERE), una cifra que doblo los 33 mil que hubieron durante todo el 2008. Las declaraciones esperanzadoras que preveían una afectación prácticamente nula de la crisis sobre el turismo desgraciadamente no acertaron. El turismo catalán está sujeto a la realidad económica global y las empresas sufren su efecto. El aeropuerto de Barcelona ha perdido y pierde pasajeros, las pernoctaciones hoteleras han caído significativamente y la llegada de turistas desde los mercados turísticos principales de Cataluña como Alemania, Italia o el Reino Unido acumulan datos negativos.

Spanair no descarta hacer nuevos recortes de plantilla parar hacer viable su proyecto empresarial. El presidente de la compañía, Ferran Soriano, dice que no han conseguido reducir los costes que esperaban y podrían plantear nuevos ajustes de personal. De enero a mayo la aerolínea había transportado 5 millones de pasajeros, un 33% menos, en sintonía con los problemas generales del sector aéreo. Vueling ha cerrado un expediente de regulación que entre recolocaciones y bajas incentivadas afecta a unos 80 empleados. Otros dos ejemplos serían las previsiones de Iberia tirar adelante un ERE para el 10% de la plantilla o de Air Nostrum que prevé otro para más de 500 trabajadores.

Además del sector aéreo, la hostelería también se encuentra en una situación complicada. Los casos más emblemáticos serían los de los hoteles Juan Carlos I y Princesa Sofía de Barcelona. La caída de la ocupación y la bajada de los ingresos por habitación han llevado a sus gestores a plantear EREs temporales para la práctica totalidad de las plantillas. En el Princesa Sofía afectaría a 230 trabajadores hasta finales de año con un máximo de suspensión de trabajo de 4 meses. En la misma situación se encuentra otro de los hoteles emblemáticos del grupo, el Don Carlos de Marbella.

Con respecto al Juan Carlos I, el ERE temporal afectaría por turnos a más de 200 trabajadores con una duración de entre 4 y 6 meses. Esta medida se podría ampliar a los 200 trabajadores del mismo grupo que están vinculados al Palacio de Congresos.

El sector de las agencias de viaje tampoco se escapa de la crisis. La facturación de las agencias en España ha caído por encima del 20% y esto está provocando la no contratación del personal temporal que habitualmente se incorporaba para reforzar la temporada turística de verano. El presidente de GEBTA España, Martí Sarrate, calcula que en los cinco primeros meses del año han desaparecido un 10% de los establecimientos de agencias de viaje y prevé fusiones o reducciones de puntos de venta como consecuencia de la caída del mercado y los problemas de garantías financieras de las agencias.

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