Costa Rica, el país deseado

Lentamente pero con paso firme, Costa Rica se está convirtiendo en uno de los destinos más deseados por los amantes de la naturaleza. 2,6 millones de turistas visitaron Costa Rica en el 2015, según el Instituto Costarricense de Turismo, un 5,5% más respecto al año anterior. Y en el primer semestre de este año, el número de turistas creció un 12% con respecto al mismo periodo del 2015.
Son varios los motivos que explican este éxito para un país tan pequeño, pero sin duda la naturaleza ocupa un lugar muy destacado, ya que las recomendaciones profesionales y personales han funcionado muy bien y hoy en día nadie duda que Costa Rica es el destino ideal para aquellos viajeros que quieran zambullirse en densas selvas pobladas de animales y un sinfín de plantas. Las cifras lo avalan: un 5% del total de la biodiversidad planetaria se encuentra en este país; la orquídea, con cerca de 1.500 especies, es la flor nacional; hay más de 900 especies de aves y además una gran diversidad de mamíferos, anfibios, reptiles… por no hablar de las especies marinas, con las ballenas jorobadas como principal exponente.
Y es que la situación geográfica de Costa Rica y su relieve son verdaderamente privilegiados, ya que separan literalmente el planeta en dos. Por un lado, el océano Atlántico, en concreto el mar Caribe y por el otro el Pacífico, separados por poco más de 300 kilómetros. A esto se suma que su cadena volcánica divide el país de norte a sur creando un clima variado que aumenta la diversidad de las especies.

El Certificado de Sostenibilidad Turística, un ejemplo a seguir
Conscientes de este paraíso, los ticos (nombre cariñoso con el que se conoce a los habitantes de Costa Rica) han sabido apostar por la preservación como forma de pensar y de actuar. Y por ello han sabido entrelazar la conservación y las sostenibilidad con el desarrollo, pero teniendo siempre muy presente que lo que aporta riqueza a la población, de forma directa e indirecta, es la naturaleza, la conservación y la sostenibilidad. Por ello, se han ido creando hasta 11 Áreas de Conservación que agrupan más de 30 reservas entre Parques Nacionales, Refugios de Vida Silvestre o Monumentos Nacionales y áreas protegidas, que en total abarcan más de un cuarto de la superficie del país. Entre los más conocidos están los Parques Nacionales del Volcán Poás, Irazú, de Baulas en Guanacaste, Manuel Antonio, Corcovado, Tortuguero, Monteverde…
Manuel Antonio National Park_01_LCosta Rica es mucho más también en el momento de comprobar que para que esta conservación llegue a buen puerto es necesaria la implicación de todos los estamentos y toda la población. Así que la sostenibilidad ha llegado a formar parte del ADN del país y de los ticos, que todo lo miden en términos de sostenibilidad. Así, por ejemplo, han creado el CST o Certificado de Sostenibilidad Turística, con 5 grados diferentes que acredita que la empresa que lo posee cumple con las exigencias requeridas según el grado concedido. Por ejemplo, un hotel ya no solo se categoriza por las estrellas que pueda tener, sino que también por las “hojas” CST que posea, que además tienen tanta importancia como las estrellas. El grado de compromiso con el entorno es tal que Costa Rica ha alcanzado un récord de más de 150 días consumiendo electricidad producida exclusivamente de fuentes renovables (hidroeléctrica, eólica, geotérmica, solar…) contribuyendo con ello a disminuir el efecto invernadero y posicionando a Costa Rica en la vía para conseguir cumplir sus compromisos adquiridos en la cumbre del clima de París.

… Pero Costa Rica es mucho más
Pero Costa Rica es mucho más. Estas acciones que lleva haciendo Costa Rica desde que en 1948 aboliera el ejército y dedicara esos recursos a mejorar la vida de sus habitantes, hacen del país centroamericano el país más feliz del mundo. Tanto es así que el índice Happy Planet que mide el bienestar humano y el impacto ambiental de los países ha colocado a Costa Rica en el puesto número uno. Es el país de la Pura Vida. Y eso se respira en el ambiente. La amabilidad de sus gentes es una realidad que acoge al visitante desde que pone el pie en este país. Para que la experiencia de visitar Costa Rica sea más que ir a visitar su espectacular entorno, y que la experiencia sea mucho mayor, el país tico se ha convertido en una meca del deporte y de la aventura: canopy, rafting, submarinismo, puentes colgantes, rutas a caballo, kayak, surf, escalada, bicicleta de montaña, trekking… no son solo deportes que se puedan practicar en su naturaleza, sino que son de hecho, el mejor medio de recorrerla y tomar el pulso de su corazón verde, ofreciendo la posibilidad de admirarla y vivirla desde ángulos que jamás nos hubiéramos imaginado. Años de experiencia hacen que todo ello resulte excitante a la vez que extremadamente seguro.

… y además, una gran oferta de relax
LAPA ROJAAdemás de todo lo conocido por la mayor parte de los viajeros, Costa Rica esconde celosamente una parte más exclusiva, en la que el lujo, el relax, el disfrute de forma pausada se convierte en el hilo conductor. Una cultura ancestral y poco conocida que ha dejado un importante legado repartido por el país y en sus museos, una gastronomía mestiza con aportes de culturas de todo el mundo (indígena, hispana, china…) con ingredientes naturales y ecológicos como base de unos platos sanos y sabrosos, una riqueza termal sin fin gracias a la actividad volcánica con aguas termales de una calidad excepcional, una oferta hotelera al más alto nivel que colmará los deseos del cliente más exigente (hoteles boutique, resorts de lujo al borde del mar o en la selva, lodges con todas las comodidades) combinan perfectamente con la aventura más desenfrenada.

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