Airbnb sigue con su campaña de lavado de imagen a nivel mundial

La plataforma Airbnb destinará 450 millones de euros para formar parte de los patrocinadores prioritarios del Comité Olímpico internacional (COI).

El acuerdo de sponsor con los Juegos Olímpicos será hasta 2028. La multinacional estadounidense, muy criticada a nivel global por saltarse la mayoría de leyes y regulaciones nacionales, puede lavar su imagen con este intento de homologarse a grandes firmas como Coca-Cola, Visa, Samsung y Toyota, entre otros sponsors del movimiento olímpico.

Pero además de la aportación económica, Airbnb se liga al COI como alojamiento oficial. La oferta de pisos turísticos formará parte del alojamiento que se ponga a disposición de miembros VIP del movimiento olímpico, aficionados y familiares de aletas en las diferentes sedes de los Juegos. Esta operación normaliza su actividad como actor del alojamiento. Empezará su relación en los juegos de verano del 2020 en Tokio, seguirá en 2024 en París y 2028 en Los Ángeles, y también en Pekín 2022 y Milán 2026 en los juegos de invierno.

Según un informe aportado por Airbnb sobre el impacto que tuvo su colaboración en 2016 en los juegos de Río de Janeiro, la plataforma calcula que aportó una capacidad de alojamiento adicional equivalente a la que podrían haber facilitado 257 hoteles. En 2018 la multinacional también colaboró en los juegos de invierno celebrados en Corea del Sur. En este caso calcula que alojaron a unos 15.000 huéspedes, cifra equivalente a la ocupación de 46 hoteles. La compañía defiende que su colaboración permitirá, al resto de sedes olímpicas, minimizar la construcción de infraestructuras.

Una de las primeras voces críticas con este acuerdo ha sido la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, que ya ha protestado ante el presidente del COI por lo que significa una plataforma de este tipo y el impacto negativo que tiene en su ciudad. El sector hotelero también ha criticado duramente esta alianza del COI.

0 0 0